MARTA
Arquitecta · Cofundadora de MOD
Espacios pensados para crear recuerdos.
Una mirada construida entre Barcelona y Antequera, la materia, la luz y una forma de vivir conectada al sur.
Arquitecta · Cofundadora de MOD
Una mirada construida entre Barcelona y Antequera, la materia, la luz y una forma de vivir conectada al sur.

Nací en Antequera, pero mi infancia transcurrió principalmente en Barcelona.
Allí aprendí a observar la ciudad: las calles, las fachadas, los edificios históricos y esa manera casi inconsciente de mirar lo que nos rodea.
Antequera era otra cosa.
Los veranos, los primos, la calle, el campo, la familia y una forma de vivir más libre y compartida.
Con el tiempo entendí que esa dualidad seguía conmigo.
La ciudad y el pueblo.
La arquitectura y la vida cotidiana.
La observación y la experiencia de los lugares.



1 fotografía.
Puede ser:
No intentaría representar literalmente al abuelo zapatero.
Me interesa transmitir oficio y huella humana.
Mi abuelo materno fue zapatero. En la fotografía aparece a la derecha.
No llegué a vivir aquel oficio desde dentro, pero crecí escuchando historias sobre sus manos, el negocio, la paciencia y el tiempo necesario para hacer bien las cosas.
Mis padres siempre han sido personas trabajadoras.
De ellos aprendí que avanzar no siempre significa hacerlo rápido.
A veces consiste simplemente en seguir.
Poco a poco.
Con constancia.
Quizá de ahí venga mi sensibilidad hacia los materiales, los detalles y todo aquello donde todavía puede reconocerse una huella humana.
Las cosas importantes necesitan tiempo, atención y oficio.
No recuerdo haber tenido desde niña una vocación clarísima por la arquitectura.
Pero sí recuerdo mirar. Las fachadas. Las calles.
La manera en que un espacio cambiaba con la luz.
Los colores, las texturas y las proporciones.
Después llegó Arquitectura en Sevilla.
Y también aprender a resolver, equivocarme y continuar.
Más tarde, el interiorismo y la representación de proyectos me permitieron acercarme a otras formas de trabajar y comprender que diseñar no consiste únicamente en imaginar espacios.
También consiste en entender cómo van a sentirse.

1 fotografía.
Marta:
Siempre me ha interesado la estética. No solo desde la arquitectura.
También desde la moda, los textiles, los patrones, los colores, las texturas y la artesanía.
Pero nunca he entendido la estética como algo superficial. Para mí es una forma de identidad.
La ropa puede hablar de una persona. De cómo se siente. De cómo quiere mostrarse al mundo.
Con los espacios ocurre algo parecido.
Una vivienda debería hablar de sus habitantes.
De sus rutinas. De sus deseos. De su historia.
Porque cuando la arquitectura está bien pensada, no impone una imagen.
Acompaña una vida.


2 fotografías.
Me gusta el olor a campo mojado y la vegetación algo salvaje.
Las plantas que crecen sin parecer demasiado controladas.
El olivo especialmente. Por sus raíces. Por su resistencia.
Por esa belleza tranquila que no necesita llamar la atención.
También me gustan las sobremesas largas.
Las conversaciones. La buena comida.
Los momentos en los que nadie mira el reloj.
Creo que ahí también existe arquitectura.
En crear lugares donde la vida pueda suceder de forma natural.
Diseñar también es imaginar lo que ocurrirá después.





5 fotografías.
DOS MIRADAS
Con Jesús comparto la arquitectura, pero no siempre la miramos desde el mismo lugar.
Y creo que ahí está una parte importante de MOD.
Su relación con la construcción, el dibujo y el proceso se encuentra con mi interés por la materialidad, el interiorismo, las texturas, los colores y las atmósferas.
No entendemos arquitectura e interiorismo como disciplinas separadas.
Nos interesa que cada decisión forme parte de una misma idea.
La construcción y la sensibilidad.
La idea y el detalle.
El espacio y la manera de vivirlo.

1 fotografía.
Marta y Jesús:
Evitar fotografía corporativa posada.

1 fotografía.
Puede ser:
No intentaría representar literalmente al abuelo zapatero.
Me interesa transmitir oficio y huella humana.
Hoy conviven la vida familiar, el trabajo y el deseo de hacer crecer MOD. Es una etapa intensa. Pero también llega con más madurez.
Después de años trabajando, aprendiendo, equivocándonos y tomando decisiones, sabemos mejor qué queremos hacer. Y también qué no queremos hacer.
Queremos crear espacios con alma. Pensados para cada cliente. Para cada lugar. Para cada forma de vivir.
Desde la luz, la materia, la calma, la proporción y el detalle.
Desde una belleza tranquila, con raíces y pensada para durar.
Una forma propia de hacer arquitectura.
Construcción · Luz · Materia · Proporción · Detalle
MARTA ORTIZ · MOD ESTUDIO
La arquitectura empieza con una idea. Pero termina formando parte de una vida.
Pensar cómo la luz entra en un espacio, cómo se encuentran los materiales o cómo una decisión puede cambiar por completo una vivienda.
Pero todo eso tiene sentido por una razón. Porque alguien va a vivir allí.
Cada proyecto comienza escuchando.
Cómo vives.
Qué necesitas.
Qué quieres conservar.
Qué quieres cambiar.
Y cómo imaginas el lugar donde sucederá tu vida.
Lo demás viene después.